jueves, 13 de junio de 2013

Dario y Maxi.... Y MARIANO!

M-D-M: La fórmula (mercancía-dinero-mercancía) a través de la cual Karl Marx se propuso explicar el funcionamiento del sistema capitalista, en el primer tomo de su clásico El capital, uno de los libros más brillantes –dicho sea de paso– creados a lo largo de la historia de la humanidad.
M-D-M: Las siglas de tres de los luchadores populares asesinados en Argentina en la última década que más han dejado marca en quienes pujamos día a día por intentar cambiar esta sociedad (por supuesto, no me olvido ni de Carlos Fuentealba, ni de los “desaparecidos de hoy”, como Luciano Arruga y Jorge Julio López, ni de tantos otros, aunque no aparezcan mencionados en estas líneas).
Es que desde que fueron asesinados, el 26 de junio de 2002 –en la denominada Masacre de Avellaneda–, Darío y Maxi han sido un ejemplo que se ha multiplicado con la incorporación de cientos de jóvenes a las agrupaciones estudiantiles de los colegios secundarios y las universidades, de los movimientos sociales en las barridas, de los colectivos culturales y comunicacionales, de resistencia contra el saqueo de los recursos naturales y la contaminación, colectivos feministas y de diversidad de géneros y tantos otros que se han mantenido a lo largo de estos años y otros tantos que han proliferado en distintos sitios del país.
El asesinato de Mariano Ferreyra a manos de la patota sindical ferroviaria (el 20 de octubre de 2010, en Barracas, luego de que los obreros ferroviarios “tercerizados” del Roca protagonizaran una protesta sobre las vías, a unos cuantos metros nomás de la actual Estación Darío y Maxi, ex Avellaneda), volvió a poner en discusión un tema que cada tanto, en los últimos años, fue apareciendo en la agenda política nacional: que una nueva corriente, viene emergiendo, desde abajo, en el interior del históricamente denominado movimiento obrero organizado. Una  tendencia sindical de base (o como se lo quiera denominar), que pone el foco en los legados clasistas, que promueve la participación y la democracia desde otras lógicas que las tradicionales. En fin, un sindicalismo que no subordina los intereses de la clase que vive del trabajo a intereses ajenos.
Cuentan que Mariano dio sus primeros pasos en la militancia en torno a las movilizaciones y actividades exigiendo juicio y castigo a los responsables materiales y políticos de la Masacre de Avellaneda. Meses después de la rebelión de diciembre de 2001.
Ahora, en muchas movilizaciones, podemos ver también, junto a las caras de Darío y Maximiliano, la de Mariano. Su asesinato, que movilizó la solidaridad de miles de personas, también puso sobre el tapete la discusión sobre la organización de los trabajadores y sus derechos a reclamar mejores condiciones laborales. Es decir, puso en boca de todos lo que ya todos sabíamos: que en este país, la mitad de los trabajadores están precarizados, es decir, son considerados trabajadores de segunda o de tercera (y eso se expresa no sólo en sus salarios, sino también en la mayor extensión y las peores condiciones en la jornada laboral). De allí que no sea redundante remarcar, una y otra vez, que esta lucha terminó con un gran triunfo, no sólo de los “tercerizados del Roca”, sino del movimiento obrero en general (1.500 trabajadores tercerizados pasaron a convenio). Y eso hay que subrayarlo, porque el movimiento avanza cuando hay conquistas, de las más pequeñas a las más grandes, sí, porque todas van aportando a recuperar la autoestima y valorar las herramientas gremiales. Y esto no es un dato menor, si tenemos en cuenta que la respuesta del sindicato ferroviario fue hacer paros sorpresivos manifestándose en contra del triunfo y solidarizándose con los imputados en la causa.
No voy a meterme aquí con el proceso judicial, que involucra no sólo a quienes dispararon las armas (Cristian “Harry” Favale, barrabrava de Defensa y Justicia, de 36 años, y Gabriel “Payaso” Sánchez, ex barra de Racing y guardatrén de la ex Roca, de 33), sino también al secretario general de la Unión Ferroviaria, José Pedraza, quien se encuentra detenido desde febrero en el penal de Ezeiza. Causa que señala que estos tipos “sabían y querían” herir y matar “y emplearon los medios adecuados para ello”, según declaró la fiscalía ante los medios de comunicación hace algunos meses. Es decir, que actuaron con un claro “acuerdo previo”, convocados y organizados por delegados de la Unión Ferroviaria (UF) en el ataque a los trabajadores tercerizados de la ex línea Roca y los militantes de agrupaciones políticas que intentaban cortar las vías en reclamo. Las relaciones entre estos grupos y la dirección del sindicato es lo que se buscó desde un principio poner sobre la mesa, para que quienes mandaron a apretar el gatillo no quedaran impunes. Las relaciones entre estos sindicalistas con el resto de la CGT conducida por Hugo Moyano, y el proyecto de gobierno que se respalda en ellos es un tema espinoso, abierto a las más variadas interpretaciones y que queda en estas líneas abierto, para reflexión de cada quien.

Solamente quería recordar que apenas un año antes del crimen de Mariano, la CGT debió suspender un acto a Plaza de Mayo, luego de que su secretario adjunto, el metalúrgico Juan Belén, hubiera lanzado una frase digna del sindicalismo ortodoxo de los ’70. “Esa zurda loca que manejan desde afuera”, había declarado en un programa radial. Los periodistas entendieron que se refería a Elisa Carrió, pero Belén los corrigió. “No, no. A la CTA. La CTA es la Cuarta Internacional”, enmendó el número dos de la UOM. (Página/12, viernes, 13 de noviembre de 2009).

Así piensan estos tipos, los que mataron a Mariano. Los que dirigen gran parte de nuestros sindicatos. Pensamientos y dichos que llevaron a que sectores del propio kirchnerismo salieran a marcar sus distancias. Un caso que recuerdo ahora es el de Horacio González, uno de los referentes de la oficialista Carta Abierta, actual director de la Biblioteca Nacional, además de sociólogo y ensayista, quien (a diferencia de las canalladas escritas por supuestos progres como José Pablo Feimann), escribió en un artículo titulado “Autoretrato de un matón” (Página/12,martes 16 de noviembre): “¡Qué palabras! Las había escuchado antes, pero ahora se las decían con ganas [se refiere a frases como “son troskos”, “bichitos colorados”]. Había urgencia y sentido. Cómo refulgen esos dichos. Troskos. Bien pronunciados, como la pronuncian los muchachos, como en un exorcizo o un ritual de inmolación, ¿cómo va a ser un problema encajarles un estocada, un cohetazo? Bichitos colorados... hasta es tierna esta expresión, pero sabemos lo que quiere decir... Los que hablan son nuestros sabios del estruje y el aporreo; el pibe del tattoo, el delegado que hace reír cada vez que dicezurdaje, y lo dice cada dos por tres”.
Uno de esos bichitos colorados, troskos, fue Mariano.
Decía líneas arriba que Mariano había dado sus primeros pasos en la militancia alrededor de las luchas por justicia en el caso Kosteki y Santillán, meses después de la insurrección del 19/20 de diciembre de 2001. Podemos pensar entonces que Mariano es uno más de esos hijos de aquella pueblada, de la que Darío Santillán, por ejemplo, fue un protagonista activo –junto a miles–, tirando piedras, enfrentando a la represión. Esa generación de jóvenes que se viene politizando hace ya una década (o más). Que vio a los sin trabajo salir a cortar las rutas para exigir que se los tenga en cuenta en un país que parecía mirar para otro lado. Que vio a los sectores medios fastidiarse con las medidas autoritarias y represivas y salió a las calles a decir Basta (y que luego se organizó en asambleas, al igual que los “piqueteros”, y comenzó a ocupar lugares para poner a funcionar bajo una dinámica comunitaria). Que vio a  los hij@s surgir del dolor, para llenar de alegría y de colores la continuidad de la pelea emprendida tiempo atrás por las Madres y las Abuelas. Que vio a las mujeres feministas no aflojar, y realizar sus encuentros nacionales cada año. Que vio surgir colectivos de arte que comenzaron a repolitizar nuevamente su producción, vinculándola con los sectores en lucha. Que vio como ante tanta mentira de los medios empresariales de comunicación, periodistas, estudiantes y simples mortales curiosos y con ganas de crear algo nuevo, se nuclearon para generar herramientas de contrainformación (boletines, folletos, revistas, diarios, radios, páginas web, videos documentales). Que vio a los estudiantes secundarios (en varias oportunidades durante los últimos años) tomar los colegios para defender y transformar la educación pública. Que vio a los estudiantes universitarios de universidades como la de La Plata, Patagonia, Rosario y de Buenos Aires, arrancarle los gremios (los centros de estudiantes y las federaciones) a la Franja Morada. En fin, que vio resurgir las primeras luchas y procesos de organización antiburocráticos al interior del movimiento obrero organizado, pero que vio también que casi la mitad de los trabajadores se encuentran en situaciones deplorables, sobreexplotados y sin representación gremial. Y allí estuvo Mariano, aportando a la organización de esos sectores “precarizados” –como Darío y Maxi estuvieron en su momento aportando a la organización de los sin trabajo–, intentando que salieran de esa subcategoría en donde las empresas (con complicidad o aval de las burocracias sindicales y los funcionarios de gobierno en distintas escalas), los han colocado. Por supuesto, a esos muchachos tan poco amigos (de sindicatos tan poco amigos) para quienes “la zurda loca” es un mal a erradicar, dieron su estocada aleccionadora.
Hace un tiempo, el poeta argentino Eugenio Mandrini (“Testa adorada”, en Conejos en la nieve) escribía: “Nadie conoce a los locos como yo/ Por ejemplo: si un loco corre delante de una mariposa es/ porque le está abriendo paso/ ante la proximidad de una tormenta/ si un loco mueve los dedos en el aire como si/ le ardiesen las uñas, es porque/ le está tejiendo un nuevo día... Suele decirse que de noche los locos gritan,/ cuando lo cierto es que cantan...”.
Hace un tiempo ya que Mariano fue arrebatado de esta vida. Pero como el mismo habrá dicho alguna vez en relación a Kosteki y Santillán, y como hoy decimos nosotros de él, y de Darío y de Maxi: el único camino posible, si queremos rendirles homenaje, es multiplicar su ejemplo… y continuar su lucha.

viernes, 24 de mayo de 2013

Vivimos para contar...

Vivimos para contar y contamos en base a los caminos que nos llevan las historias.
Tenía muy desactualizado mi blog, mi lugar donde dejo todo lo que pienso. Y que estoy pensando ahora, que se murió Videla. Me hubiera gustado que viva unos años más encerrado y sufriendo sin la divina libertad. Se murió el hombre ideológico junto a varios hijos de puta más del gran golpe cívico militar de 1976 que dejaron 30.000 motivos para luchar. 30.000 almas que cada 24 de marzo los recordamos con una gran movilización popular, por que a los 30.000 los recordamos todos los días en cada lucha.
Yo tengo 30.000 motivos para luchar día a día. Fue una de las causas que me motivo para interesarme por mi país, por luchar, por su ideología  Por eso me pone un lado triste esta situación ya que se fue a la tumba con muchos secretos, que tal vez nunca los hubiera contado... quien sabe!
Mi abuelo quien fue un gran luchador y con ideologías firmes, fue victima del terrorismo de estado, secuestrado en 1977, luchaba por sus compañeros (por suerte el luego de unos cuantos meses fue liberado después de haber pasado por torturas como las picanas, el no comer.... en fin). 
Aveces cuando pienso me cuesta creer en que fin oficialista han caído mujeres que para mi eran mi mayor apoyo de lucha como lo son las madres y abuelas de la plaza, por un lado cuando pienso tranquila y sin fanatismo político pienso en que mujeres que del día a la noche no supieron nada de sus hijos/as y tuvieron que enfrentarse a un mundo en el que nunca imaginarían llegar hasta ahí  Lucharon por que les den respuestas, nadie las escuchaba, todos les daban la espalda, o las trataban de ''viejas locas''. Y llego un gobierno en el que decidió ayudarlas, nunca sabremos si fue una maniobra estratégica política, ya que todo el pueblo estaba junto a ellas, o si realmente el fin era defender a los derechos humanos. Por que ahora nos vamos a otro tema. Durante el periodo de este señor, mientras levantaba los pañuelos desaparecía Julio Lopez. Desaparecía Luciano Arruga. Reprimían...  Entonces me empezaron las preguntas y todo se me hacía tan confuso poder fijarme en donde estaba parada, hasta que me di cuenta que no estaba parada en el lugar que correspondía si no que estaba defendiendo una causa de pocos y no de todos. 
Para mi en especial las abuelas y las madres son las entidades que más apoyo. Pero me entristece ver el fanatismo político oficialista al que han llegado. 
Me acuerdo aquel 24 de marzo de 2005 o tal vez 2006 no recuerdo bien era chica recién entraba en un mundo distinto, en que mi madre mi gloriosa madre me agarro y me dijo ''guille vamos a la plaza'' mi miedo era terrible en el momento en que habíamos llegado a Constitución esos bombos sonando tan fuerte... Pero yo no me quería ir, por que siendo chica sabía muy bien por que estaba yendo a la plaza. Llegar a la plaza ver tantas banderas, tanta gente, tantos cantitos sentía que eso me gustaba, más allá del partido político que sea, sentía que bello era la participación política, la militancia. 
Aparte ya venía de una familia re política que mucha gente me pregunta por que te gusta tanto? Y mi respuesta es que primero aprendí en casa. Nada más bello que las anécdotas de mi vieja luchando por el boleto, ese día cuando ella llevaba panfletos en su cuaderno y suben los canas al bondi a revisar, a buscar justamente un arma de doble filo que para ellos eran este tipo de cosas. O las anécdotas de mi viejo ayudando a los vecinos de mi lindo barrio La Perla con las acciones humanísticas. O tal vez las anécdotas del abuelo del día que trajo libros de Trosky de Europa y al tiempo comienza la dictadura y esos libros no podían estar en casa por que comprometían a la familia, y se tenían que deshacer urgente de esas ''armas'', el abuelo quería prenderlos fuegos, mi vieja y mis tías no... lo cual la solución fue llevarlos a una biblioteca de el ''partido comunista de Avellaneda'' quien sabe si esos libros todavía estarán ahí  Como me gustaría ir sentarme y decir ''esto era de mi abuelo'' y el obligado los dono ahí. 
Cuestión si se preguntan por que me gusta la política, te digo veni que tomamos unos mates y charlamos. 
Aunque siendo sincera.... en casa hoy en día no se habla tanto de política ya que mis viejos al casarse prometieron dejarla ambos. Militaban en partidos muy diferentes, ampliamente diferentes. La derecha y la izquierda. 
Yo hoy en día me considero de ideología socialista... siguiendo las grandes enseñanzas de Marx, de Trosky y tal vez de CHE! Pero esto lo sembré yo sola. De chiquita no nací con el ''Arro rro mi niño'' yo nací con el ''Los muchachos peronistas, todos unidos...'' y sin embargo si me preguntas de Peron, tengo un libro entero para discutirte...
Cuestión imagínate cuando llegue a casa y le dije ''Viejos quiero militar'' casi se mueren... pero ellos felices, nunca me pusieron ninguna piedra en el camino para que yo comience a forjarme ideologicamente. Ellos sabían muy bien que ya desde los 12 años me interesaba la política. Amaba acompañarlos a votar, escucharlos. 
Cuestión que en fin... que lindo es participar en la historia y no quedarse mirando desde afuera por que criticar en fácil, y no hacer nada más fácil todavía.

lunes, 8 de abril de 2013

''Si no podemos poner fin a nuestras diferencias, contribuyamos a que el mundo sea un lugar apto para ellas'' John Fitzgerald Kennedy

Vivir en la mentira

Engaárse a uno mismo puede traer consecuencias devastadoras, especialmente, en torno al dinero, la carrera, la identidad sexual y las relaciones. Te presentamos cuanto casos inspiradores de personas que lucharon por conquistar una vida auténtica y feliz.

Casi todos, en menor o mayor medida, somos víctimas del autoengaño y las negaciones que nos permiten eliminar evidencia de nuestros defectos o algún aspecto de nuestra vida poco agradable. De hecho, este mecanismo parece ser psicológicamente saludable: alivia el estrés, beneficia las relaciones y nos hace más resistentes, ya que protege al ego de las tomrnetas de la realidad. Incluso puede ser parte central de nuestra personalidad.

Se ha investigado que el autoengaño es una característica básica de la mente humana. Y aunque todos podemos ser a la vez engañador y engañado, difiere el grado en el que caemos en nuestros propios trucos.

Nuestroc erebro posee un mecanismo para separar las verdades más duras, como la inevitablidad de la muerte, de su impacto emocional. Pero cuando se trata de los retos fundamentales de la vida adulta, la carrera, el dinero, la identidad sexual o el matrimonio, mentirnos puede traer consecuencias devastadoras.

Podemos pensar cada uno de estos dominios como los jinetes del autoengaño, aspectos de la vida que nos hacen enfrentar a situaciones que nos obligana  tomar decisiones dificiles de cara a la incertidumbre.

El resultado? La ansiedad y la tentación de escondeser de la verdad ''La gente guarda secretos por que reconocer cierta información produciría una ansiedad extrema''


Doy más de lo que recibo

Sucede en todas las relaciones humanas, pero en la amistad, que por definición debería ser equitativa, nos afecta más. Estamos hablando de esos vínculos en los que percibimos que brindamos más de lo que nos vuelve. Es inevitable sentirnos decepcionados y frustados. Pero, si en vez de encontrar el fallo en el egoísmo o la falta de agradecimiento de los demás, buscamos la respuesta en nosotros mismos, las cosas cambian notablemente. Tené en cuenta:
*NO DES POR NECESIDAD: La entrega excesiva, ligada a la necesidad de ser aceptados y queridos, afecta nuestra autoestima y nuestras relaciones.
*APRENDÉ A RECIBIR: Una gran frase de John Collins: ''Aceptar el favor de un amigo es hacerle otro''.
*LIMITÁ TUS CONSEJOS: Sobre todo, si no te los piden. Resolverles todo a los amigos no los ayuda a crecer.

Ofrecé tu predisposición con calma y un oído dispuesto, pero sin que te pese o te resulte abrumador estar para el otro. Solo así podrás encontrar el equilibrio entre dar y recibir.

Me quiere o no me quiere?

Conociste a una persona que te gusta, con quién te llevás bien, se acompañana, se entienden en la intimidad y tienen buena comunicación. Pero aunque todo parece funcionar perfecto, las inseguridades aparecen: Estará realmente interesado en mí? Si, todavía más, el otro no es demasiado demostrativo, la incertidumbre puede afectar el vínculo.
Es normal tener miedo en esta etapa en que estamos iniciando una relación de pareja, especialmente si hemos sufrido una ruptura amorosa, si nos han roto el corazón alguna vez. Nuestro cerebro tiende a ponerse alerta y, cada vez que cree caer en situaciones similares (sean ciertas o una mera impresión de la mente), reacciona como una alarma que frena nuestras emociones y las limita. La buena nueva es que puede superarse. Como?
*Expresate con libertad: La mejor manera de lograr que el otro pueda exteriorizar lo que siente, es demostrarle que vos lo hacés. Incluso es bueno hablar sobre tus miedos, si te sentís en confianza. Hacé lo que querés que hagan con vos.
*Sé receptivo: Muchas veces nos cuesta recibir halagos y comentarios positivos. No refrenes al otro cuando tome la iniciativa de decirte lo que siente por vos, por que si no, nunca podrás identificar cómo está tu relación.
*Enfocate en el presente: Dejá ir los dolores del pasado que te mantienen a la defensiva y disfrutá de esta nueva pareja sin más: no permitas que el ayerte condicione.
Y, por sobre todo, sé valiente: no dejes que las inseguridades y el miedo arruinen una relación prometedora.

Frente a una pérdida

Dicen que no se valora lo que uno tiene hasta que se pierde. Y muchos de razón tienen... Nos acostumbramos a esa persona, a esa mascota,a ese trabajo, y creemos que si nos falta algún día puede dolernos, pero nunca imaginamos que tanto, por que nada supera la vivencia.
Perder a alguien querido, o algo a lo que estamos muy apegados, puede llegar a invadirnos de una gran tristeza, una opresión en el pecho que no nos permite sonreír aunque queramos. Todo se tona diferente, miramos la vida desde otro plano, esperamos que no sea cierto, que nos vamos a despertar del sueño y que todo estará como era. Pero no, algo fuerte pasó. Una pérdida marca un quiebre, genera un stop en nuestro tiempo rutinario, nos lleva a replantearnos, a revalorar, a acomodar nuestros afectos.
Dicen que es parte de la vida, que hay que aceptarlo, que hay que dejar paar el tiempo y aprender a vivir con eso. Y sin dudas es así, pero atrevesar el momento, sabemos, es muy doloroso. Que el dolor te hace fuerte, que te da templanza, todo lo que quieran decir, pero no me gusta la idea de pasar por eso.
En fin, todos tuvimos que atrevesar la experiencia de una pérdida alguna vez, y lo que sí sabemos es que hay que seguir para adelante, que es importante permitirnos el duelo, que debemos pasar por el dolor en algún momento, cuando podamos emocionalmente exteriorizarlo. Pero después hay que avanzar, seguir nuestro camino. Porque de eso se trata la vida, de un sendero con encuentros y desencuentros, con afectos ganados y con las irreparables pérdias.
La filosofía oriental nos enseña que no tenemos el control sobre nada, que hay causas y efectos, que las cosas suceden por algo, que en casa pérdida puede surgir una oportunidad, por más doloroso que sea. Quizás eso nos riva de esperanza para seguir aún en los momentos más difíciles. Guardemos los buenos recuerdos y liberemos el apego de nuestra mente y alma y pensemos en el aquí y ahora para poder estar serenos con nuestro corazón.

"Por favor, yo te prometo te escribiré..." VI

"Hace ocho años que vivo en Cromañón. Ocho años de tristeza e incertidumbre. Han tratado de criminalizar a mi persona desde el poder y los medios. Me han juzgado, salvo en el juicio, con el diario de Lunes. Siempre estoy buscando situaciones o sensaciones que me hagan sentir bien y siempre vuelven a mi mente y a mi alma los recuerdos de aquella noche.

Todo se disfruta o se llora a medias porque me han apuntado con el dedo inquisidor y nunca se me trató como sobreviviente o víctima de lo que pasó. No pude hacer mi duelo porque tuve que tener la guardia en alto durante todos estos años. El dolor extra es el de haber confiado sin firmar un contrato y verme estafado y luego usado como un 'perejil'.
Esa noche fuimos a actuar sin conocimiento alguno sobre las transformaciones que hicieron de este lugar una trampa mortal para quienes más amamos: nuestras familias y nuestros seguidores; e incluso nosotros mismos.
Sigo teniendo Esperanza... Esperanza en que la Justicia en este nueva instancia revea el caso y desde la verdad - realidad histórica, espero recuperar mis ansias de vivir y ser feliz.
Cromañón no sólo me arrancó la juventud, también me enajenó al punto de pensar que la vida no vale la pena. Por eso es que busco siempre estar fuerte ante todo. Por eso es que trato de creer en la Justicia de mi país. País al que amo por sobre todas las cosas."
Patricio "Pato" Santos Fontanet

La Mosca y la Sopa

Tratando de lucirse, un chancho puede comer un jamón (siempre revelamos a lo que estamos sometidos).
La mosca está en la sopa... aceptémoslo.
Sentados a la mesa servida están  nuestros héroes. Esos tres bombones que creen que arman un gran cacao. Esos que han ganado reputación garcias a los papeles duros y los muñecos vudú de este sociedad espectáculo.
El primero de los comensales rechaza de pleno el plato. El segundo quita la mosca del plato y toma la sopa. El tercero exprime la mosca dentro del plato hasta la última gotita y luego la come con fruición.
Mientras tanto, lenta, muy lentamente, se les mete la muerte por donde los monos se meten la manzana.
Queridos amigos, la franela no es como la gamuza. Puede que alguna de estas noches no nos encontremos aquí ya. Puede ser cualquiera de nosotros el que se va al pasado. Allí, un chimpancé viejito atiza el fogón.
Se llama Adán y es tu gran papito, ese mono que ríe, despacito, en la oscuridad.
Allí, y para siempre, aprendimos que ciertos fuegos no se encienden frotando dos palitos.

miércoles, 13 de marzo de 2013

"la boda gay es la pretensión destructiva del plan de Dios"


CINCO NUEVOS TESTIMONIOS SOBRE BERGOGLIO EN 1976

Recordando con ira
El rol del ahora cardenal Bergoglio en la desaparición de sacerdotes y el apoyo a la represión dictatorial es confirmado por cinco nuevos testimonios. Hablan un sacerdote y un ex sacerdote, una teóloga, un seglar de una fraternidad laica que denunció en el Vaticano lo que ocurría en la Argentina en 1976 y un laico que fue secuestrado junto con dos sacerdotes que no reaparecieron. La iracunda reacción de Bergoglio, quien atribuye al gobierno el escrutinio de sus actos.

Por Horacio Verbitsky
Cinco nuevos testimonios, ofrecidos en forma espontánea a raíz de la nota “Su pasado lo condena”, confirman el rol del ahora cardenal Jorge Bergoglio en la represión del gobierno militar sobre las filas de la Iglesia Católica que hoy preside, incluyendo la desaparición de sacerdotes. Quienes hablan son una teóloga que durante décadas enseñó catequesis en colegios del obispado de Morón, el ex superior de una Fraternidad sacerdotal que fue diezmada por las desapariciones forzadas, un seglar de la misma Fraternidad que denunció los casos al Vaticano, un sacerdote y un laico que fueron secuestrados y torturados.

Teóloga con minifalda

Dos meses después del golpe militar de 1976 el obispo de Morón, Miguel Raspanti, intentó proteger a los sacerdotes Orlando Yorio y Francisco Jalics porque temía que fueran secuestrados, pero Bergoglio se opuso. Así lo indica la ex profesora de catequesis en colegios de la diócesis de Morón, Marina Rubino, quien en esa época estudiaba teología en el Colegio Máximo de San Miguel, donde vivía Bergoglio. Por esa circunstancia conocía a ambos. Además había sido alumna de Yorio y Jalics y sabía del riesgo que corrían. Marina decidió dar su testimonio luego de leer la nota sobre el libro de descargo de Bergoglio.

Marina Rubino vive en Morón desde siempre. En el Colegio del Sagrado Corazón de Castelar daba catequesis a los chicos y formaba a los padres, que le parecía lo más importante. “Una vez por mes nos reuníamos con ellos. Era un trabajo hermoso. Esta experiencia duró quince años”. También dio cursos de iniciación bíblica “en todos los lugares no turísticos de la Argentina. Teníamos una publicación, con comentarios a los textos de los domingos, queríamos que las comunidades tuvieran elementos para pensar”. Desde que se jubiló da clases de telar, en centros culturales, sociedades de fomento o casas.

No quiso ingresar al seminario de Villa Devoto porque no le interesaba la formación tomista, sino la Biblia. En 1972 comenzó a estudiar Teología en la Universidad del Salvador. La carrera se cursaba en el Colegio Máximo de San Miguel. En primer año tuvo como profesor a Francisco Jalics y en segundo a Orlando Yorio. Mientras estudiaba, coordinaba la catequesis en el colegio Sagrado Corazón de Castelar, donde también estaba la religiosa francesa Léonie Duquet. “Eran tiempos difíciles. Por hacer en el colegio una opción por los pobres tomándonos en serio el Concilio Vaticano II y la reunión del CELAM en Medellín perdimos la mitad del alumnado. Pero mantuvimos esa opción y seguimos formando personas más abiertas a la realidad y al compromiso con los más necesitados sosteniendo que la fe tiene que fortalecer estas actitudes y no las contrarias.” El obispo era Miguel Raspanti, quien entonces tenía 68 años y había sido ordenado en 1957, en los últimos años del reinado de Pío XII. Era un hombre bien intencionado que hizo todos los esfuerzos por adaptarse a los cambios del Concilio, en el que participó. Después del cordobazo de 1969 repudió las estructuras injustas del capitalismo e instó al compromiso con “la liberación de nuestros hermanos necesitados”. Pero el problema más grave que pudo identificar en Morón fue el aumento de los impuestos al pequeño comerciante y el propietario de la clase media. “Muchas veces hubo que discutir y sostener estas opciones en el obispado y monseñor Raspanti solía terminar las entrevistas diciéndonos que si creíamos que había que hacer tal o cual cosa, si estábamos convencidos, él nos apoyaba”, recuerda Marina. Sus palabras son seguidas con atención por su esposo, Pepe Godino, un ex cura de Santa María, Córdoba, que integró el Movimiento de Sacerdotes para el Tercer Mundo.

Marina cursaba teología en San Miguel de 8.30 a 12.30. No le habían dado la beca porque era mujer, pero como era la coordinadora de catequesis en un colegio del obispado, Raspanti intercedió y obtuvo que una entidad alemana se hiciera cargo del costo de sus estudios. Tampoco le quisieron dar el título cuando se recibió, en 1977. El director del teologado, José Luis Lazzarini, le dijo que había un problema, que no se habían dado cuenta de que era mujer. Marina partió en busca de quien la había recibido al ingresar, el jesuita Víctor Marangoni:

–Cuando me viste por primera vez, ¿te diste cuenta o no de que era mujer?

–Sí, claro, ¿por qué? –respondió azorado el vicerrector ante esa tromba en minifalda.

–Porque Lazzarini no me quiere dar el título.

Marangoni se encargó de reparar ese absurdo. Marina tiene su título pero nunca se realizó la entrega oficial.

La desprotección

Un mediodía, al salir de sus cursos, “lo encuentro a monseñor Raspanti parado en el hall de entrada, solo. No sé por qué lo tenían allí esperando. Estaba muy silencioso, le pregunté si esperaba a alguien y me dijo que sí, que al padre provincial Bergoglio. Tenía el rostro demudado, pálido, creí que estaba descompuesto. Lo saludé, le pregunté si se sentía bien, y lo invité a pasar a un saloncito de los que había junto al hall”.

–No, no me siento mal, pero estoy muy preocupado –le respondió Raspanti.

Marina dice que tiene una memoria fotográfica de aquel día. Habla con voz calma pero se advierte el apasionamiento en sus ojos grandes y expresivos. Pepe la mira con ternura.

“Me impresionó verlo solo a Raspanti, que siempre iba con su secretario”, dice. Marina sabía que sus profesores Jalics y Yorio y un tercer jesuita que trabajaba con ella en el colegio de Castelar, Luis Dourron, habían pedido pasar a la diócesis de Morón. Yorio, Jalics, Dourron y Enrique Rastellini, que también era jesuita, vivían en comunidad desde 1970, primero en Ituzaingó y luego en el Barrio Rivadavia, junto a la Gran Villa del Bajo Flores, con conocimiento y aprobación de los sucesivos provinciales de la Compañía de Jesús, Ricardo Dick O’Farrell y Bergoglio. “Le dije que Orlando y Francisco habían sido profesores míos y que Luis trabajaba con nosotros en la diócesis, que eran intachables, que no dudara en recibirlos. Todos estábamos pendientes de que pudieran venir a Morón. Ninguno de los que conocíamos la situación nos oponíamos. Raspanti me dijo que de eso venía a hablar con Bergoglio. A Luis ya lo había recibido, pero necesitaba una carta en la que Bergoglio autorizara el pase de Yorio y Jalics.”

Marina entendió que era una simple formalidad, pero Raspanti le aclaró que la situación era más complicada. “Con las malas referencias que Bergoglio le había mandado él no podía recibirlos en la diócesis. Estaba muy angustiado porque en ese momento Orlando y Francisco no dependían de ninguna autoridad eclesiástica y, me dijo:

–No puedo dejar a dos sacerdotes en esa situación ni puedo recibirlos con el informe que me mandó. Vengo a pedirle que simplemente los autorice y que retire ese informe que decía cosas muy graves.

Cualquiera que ayudara a pensar era guerrillero, comenta Marina. Acompañó a su obispo hasta que Bergoglio lo recibió y luego se fue. Al salir vio que tampoco estaba en el estacionamiento el auto de Raspanti. “Debe haber venido en colectivo, para que nadie lo siguiera. Quería que la cosa quedara entre ellos dos. Estaba haciendo lo imposible por darles resguardo.”

La teóloga agrega que le impresionó la angustia de Raspanti, “que si bien no podía ser calificado de obispo progresista, siempre nos defendió, defendió a los curas cuestionados de la diócesis, se llevaba a dormir a la casa episcopal a los que corrían más riesgo y nunca nos prohibió hacer o decir algo que consideráramos fruto de nuestro compromiso cristiano. Como buen salesiano se portaba como una gallina clueca con sus curas y sus laicos, cobijaba, cuidaba aunque no estuviera de acuerdo. Eran puntos de vista distintos, pero él sabía escuchar y aceptaba muchas cosas”. Uno de esos curas es Luis Piguillem, quien había sido amenazado. Regresaba en bicicleta cuando se topó con un cordón policial que impedía el paso. Insistió en que quería pasar, porque su casa estaba en el barrio y un policía le dijo:

–Vas a tener que esperar porque estamos haciendo un operativo en la casa del cura.

Piguillem dio vuelta con su bicicleta y se alejó sin mirar hacia atrás. De allí fue al obispado de Morón, donde Raspanti le dio refugio. Los militares dijeron que se había escondido bajo las polleras del obispo. Pero no se atrevieron a buscarlo allí.

–¿Raspanti era consciente del riesgo que corrían Yorio y Jalics?

–Sí. Dijo que tenía miedo de que desaparecieran. No pueden quedar dos sacerdotes en el aire, sin un responsable jerárquico. Pocos días después supimos que se los habían llevado.

De Córdoba a Cleveland

Otro testimonio recogido a raíz de la publicación del domingo es el del sacerdote Alejandro Dausa, quien el martes 3 de agosto de 1976 fue secuestrado en Córdoba, cuando era seminarista de la Orden de los Misioneros de Nuestra Señora de La Salette. Luego de seis meses en los que fue torturado por la policía cordobesa en el Departamento de Inteligencia D2 pudo viajar a Estados Unidos, adonde ya había llegado el responsable del seminario, el sa-

cerdote estadounidense James Weeks, por quien se interesó el gobierno de su país. Este año se realizará en Córdoba el juicio por aquel episodio, cuyo principal responsable es el general Luciano Menéndez. Ahora Dausa vive en Bolivia y cuenta que tanto Yorio como Jalics le dijeron que Bergoglio los había entregado.

Al llegar a Estados Unidos supo por organismos de derechos humanos que Jalics se encontraba en Cleveland, en casa de una hermana. Dausa y los otros seminaristas, que estaban iniciando el noviciado, lo invitaron a dirigir dos retiros espirituales. Ambos se realizaron en 1977, uno en Altamont (estado de Nueva York) y otro en Ipswich (Massachusetts). Recuerda Dausa: “Como es natural, conversamos sobre los secuestros respectivos, detalles, características, antecedentes, señales previas, personas involucradas, etc. En esas conversaciones nos indicó que los había entregado o denunciado Bergoglio”.

En la década siguiente, Dausa trabajaba como cura en Bolivia y participaba de los retiros anuales de La Salette en Argentina. En uno de ellos los organizadores invitaron a Orlando Yorio, que para esa época trabajaba en Quilmes. “El retiro fue en Carlos Paz, Córdoba, y también en ese caso conversamos sobre la experiencia del secuestro. Orlando indicó lo mismo que Jalics sobre la responsabilidad de Bergoglio.”

Los asuncionistas

Yorio y Jalics fueron secuestrados el 23 de mayo de 1976 y conducidos a la ESMA, donde los interrogó un especialista en asuntos eclesiásticos que conocía la obra teológica de Yorio. En uno de los interrogatorios le preguntó por los seminaristas asuncionistas Carlos Antonio Di Pietro y Raúl Eduardo Rodríguez. Ambos eran compañeros de Marina Rubino en el Teologado de San Miguel y desarrollaban trabajo social en el barrio popular La Manuelita, de San Miguel, donde vivían y atendían la capilla Jesús Obrero. De allí fueron secuestrados diez días después que los dos jesuitas, el 4 de junio de 1976, y llevados a la misma casa operativa que Yorio y Jalics. A media mañana Di Pietro llamó por teléfono al superior asuncionista Roberto Favre y le preguntó por el sacerdote Jorge Adur, que vivía con ellos en La Manuelita.

–Recibimos un telegrama para él y se lo tenemos que entregar –dijo.

De ese modo, consiguió que la Orden se pusiera en movimiento. El superior Roberto Favre presentó un recurso de hábeas corpus, que no obtuvo respuesta. Adur logró salir del país, con ayuda del nuncio Pio Laghi, y se exilió en Francia. Volvió en forma clandestina en 1980, convertido en capellán del autodenominado “Ejército Montonero” y fue detenido-desaparecido en el trayecto a Brasil, donde procuraba entrevistarse con el papa Juan Pablo II. El mismo camino del exilio siguió uno de los detenidos en la razzia del barrio La Manuelita, el entonces estudiante de medicina y hoy médico Lorenzo Riquelme. Cuando recuperó su libertad la Fraternidad de los Hermanitos del Evangelio le dio hospitalidad en su casa porteña de la calle Malabia. En comunicaciones desde Francia con quien era entonces el superior de los Hermanitos del Evangelio, Patrick Rice, Riquelme dijo que quien lo denunció fue un jesuita del Colegio de San Miguel, quien era a la vez capellán del Ejército. Está convencido de que ese sacerdote presenció las torturas que le aplicaron, cree que en Campo de Mayo.

El ablande

También como consecuencia de la nota del domingo aceptó narrar su conocimiento del caso un fundador de la Fraternidad seglar de los Hermanitos del Evangelio Charles de Foucauld, Roberto Scordato. Entre fines de octubre y principios de noviembre de 1976, Scordato se reunió en Roma con el cardenal Eduardo Pironio, quien era prefecto de la Congregación vaticana para los religiosos, y le comunicó el nombre y apellido de un sacerdote de la comunidad jesuita de San Miguel que participaba en las sesiones de tortura en Campo de Mayo con el rol de “ablandar espiritualmente” a los detenidos. Scordato le pidió que lo transmitiera al superior general Pedro Arrupe pero ignora el resultado de su gestión, si tuvo alguno. Consultado para esta nota Rice, quien también fue secuestrado y torturado ese año, dijo que eso no hubiera sido posible sin la aprobación del padre provincial. Rice y Scordato creen que ese jesuita se apellidaba González pero a 34 años de distancia no lo recuerdan con certeza.

Iracundia

Como cada vez que su pasado lo alcanza, Bergoglio atribuye la divulgación de sus actos al gobierno nacional. Esta semana reaccionó con furia, durante la homilía que pronunció en una misa para estudiantes. En lo que su vocero describió como “un mensaje al poder político”, dijo que “no tenemos derecho a cambiarle la identidad y la orientación a la Patria”, sino “proyectarla hacia el futuro en una utopía que sea continuidad con lo que nos fue dado”, que los chicos no tienen otro horizonte que comprar un papelito de merca en la esquina de la escuela y que los dirigentes procuran trepar, abultar la caja y promover a los amigos. Con este ánimo iracundo inaugurará mañana en San Miguel la primera asamblea plenaria del Episcopado de 2010

miércoles, 20 de febrero de 2013

El ferroviario que no se subía a los trenes

Se duerme. El primer día de la audiencia el intrincado lenguaje judicial lo llevó al sopor; primero dio varios cabezazos hasta que finalmente se quedó dormido. Me faltó agregar un detalle: están por condenarlo por sus vínculos con un asesinato. Pero se duerme igual. Cuando se despertó se restregó los ojos y miro a cada uno de los asistentes al juicio como si los viera por primera vez, después se despidió de sus familiares poniendo los dedos en ''V''. El segundo día, mientras se exhibían vídeos de la Policía Federal volvió a dormirse. El filme era en blanco y negro y sin sonido, la sala estaba a oscuras y en silencio, y Pedraza entró otra vez en el territorio del sueño. Diego Rojas, quizás el periodista que mejor conoce el caso - autor de ¿Quién mato a Mariano Ferreyra? - tampoco se explica por qué se duerme:
''No sé si toma calmante, pero son sesiones de diez horas y él es un señor grande. Y pasó de vivir en un departamento de un millón de dólares en Puerto Madero a una cárcel, que aunque es una celda de lujo en Ezeiza está muy lejos de su estilo de vida. Cuando lo entrevisté las manos le temblaban''
''Vivo de lo que gana mi esposa'' declaró alguna vez Pedraza: su segunda mujer, Graciela Isables Coria, es contadora y fue presidente del Belgrano Cargas. Actualmente maneja SOESA (sociedad operadora de Emergencia SA) que depende del ferrocarril. La pareja tiene un departamento en Azucena VillaFlor al 700 torre el Faro, valuado en poco más de un millón de dólares. Antes vivían en su casa de Villa Sarmiento, Haedo, valuada en unos 700.000 dólares. 
   Pero el costado inmobiliario de esta historia es el más pequeño: en esta historia hay muertos, negocios poco claros y horas de conversaciones telefónicas  a veces triviales y otras clave, que fueron marcando el avance de una causa que nadie sabe cómo terminará pero que, como se ve, a Pedraza no le quita el sueño.
 ''¿Qué pasó ahora?'', le preguntó su hija a Pedraza, según reveló Omar Lavieri. ''Que mañana me tengo que ir a Mar del Plata en tren''. ''¿Que les tenes fobia o algo así?''.
''No'', le dijo su hija al representante de la Uníón Ferroviaria sobre los trenes. No les tiene fobia. Sólo que hacia 25 años que no los frecuentaba. Pero no viajó. Horas más tarde lo detuvieron acusado de instigar el crimen de Ferreyra.
Pedraza fue cafierista en la interna de octubre del 89, como Kirchner. Al igual que Néstor, se alineó al menemismo de la mano de Oscar Caldovinos, un abogado laboralista compañero de militancia del PC, amigo del Che Guecara y presentante legal de la Unión Ferroviaria.
''Pedraza es un traidor de clase de aquellos, pasó del Partido Comunista a la más extrema derecha y jodió a todo el mundo. En época menemista, cuando se hizo cargo del Belgrano, el ferrocarril tenía 10.000 vagones, ahora no llegan a mil. Vació, vendió, y robó todo. Y lo que no robaron lo destruyeron'' Norberto Rosendo, presidente de la Comisión Nacional Salvemos al Tren.
En 1990 fue nombrado por Menem en una gerencia de la entonces estatal Ferrocarril Argentinos; cuando el servicio se privatizó, Pedraza colocó a varios de sus allegados en directorios de las empresas privanas de trenes. Fue luego Pedraza quien firmó con el Banco Mundial un acta-acuerdo para financiar los retiros voluntarios: de los 114.000 ferroviarios quedaron 14.000 y una red devastada.
Recuerda un miembro de la Comisión Bicameral que privatizó el Belgrano Cargas que Pedraza llegó con una propuesta: dijo que tenía relaciones con la empresa ferroviaria norteamericana Burlington Northern, que podría actuar como operadora, y pidió que le dieran la adjudicación por contratación directa, sin licitación, a sus sindicato, dándole también participación a La Fraternidad, el gremio de los maquinistas.
''El proyecto debe ser rentable para funcionar - dijo entonces Pedraza ante los legisladores-. Si hay que clausural ramales se los debe clausurar, si hay que despedir a la mitad, hay que hacerlo también. Los talleres tienen que ser competitivos por que si no les van a comprar a otros''. ''¿Tienen buen dialogo con el ministro Cavallo?'', le preguntaron. ''EXCELENTE, sin su colaboración no hubiéramos logrado muchas de las cosas que logramos''. En 1993 Menem le entregó a su gremio la consesión del Belgrano Cargas: el 99% de las acciones.
En 2001 fue parte de la CGT de Daer, y en 2002 estuvo presente en la asunción del gabinete de Duhalde, quien sancionó la ley de emergencia ferroviaria, congeló las tarifas y pasó al Estado la responsabilidad por las inversiones privadas incumplidas. Fue Pedraza - en realidad, aún lo es - un hombre K: el todavía secretarios de Cultura de la CGT mantuvo una estrecha relación con Jaime y con De Vido y en 2006 participó de las reuniones en la Casa Rosada para reprivatizar el Belgrano Cargas sentado junto a Kirchner, Franco Macri, Aldo Roggio y Gabriel Benjamín Romero. Ese mismo año, la justicia le dictó un embargo por 50 millones de pesos: había obligado, sin consulta previa alguna, a pagar los obreros ferroviarios un descuento compulsivo de diez pesos de casa salario para otorgarles ''servicios funerarios''. Treinta y cuatro millones de aquella suma nunca aparecieron.
''¡Mi querido!- lo saludó el ministro de trabajo Tomada en una conversación que consta del expediente judicial y que fue publicada por Rojas en plazademayo.com - ¡La mejor defensa es un buen ataque!
Hay quienes dicen que la relación entre Tomada y Pedraza es política y también societaria: diversas fuentes juran que ambos son parte de una sociedad ligada a las cooperativas que operan con tercerizados en el Roca y el Belgrano Cargas.
Noemí Rial, segunda de Tomada en el ministerio, fue abogada de Pedraza hasta que llegó a la función pública. También lo era el propio Tomada, aunque su relación continúa a través de Carlos Luis Robinson Marín, su socio en el estudio jurídico.
-''¿Hola, Norma, cómo estas?'', pregunta Pedraza en otra conversación. 
-''Bien, todo bien, pero estoy leyendo que la Gendarmeria estuvo ahí. ¿Están llevándose cosas?''. Pedraza lo confirma.
-''¿Levantaron un acta,no? De todo lo que se llevaron...''
-''Sí,sí. Allanaron mi casa, están allanando la de Fernández...''
-''A la miércoles (...) llámame a casa cualquier cosa que necesitas,José''.
En esta historia también hay un ex juez -Aráoz de Lamadrid- y una coima a la Cámara de Casación que no llegó a destino, y hay alguien que disparó de sacarse fotos con Boudou y Sandra Russo en una peña partidaria. Y por sobre todas las cosas hay un muerto que tenía 23 años.
''En Agosto del año pasado tuve un sueño'', dice El Be, un amigo y compañero de militancia de Mariano Ferreyra. ''Soñé que Mariano se moria de una forma extraña, y al lado mío. Al otro día se lo conté. No le conté, por venguenza quizás, que yo lo abrazaba  y lloraba. Fue un sueño que no tenía ningún sentido. Che, boludo, el otro día soñé que te morías, le dije. Y nos reíamos. Cuando a Mariano lo mataron pasé días y días esperando despertar.


JUSTICIA POR MARIANO FERREYRA Y ELSA!!
PERPETUA A PEDRAZA

domingo, 17 de febrero de 2013

"Por favor, yo te prometo te escribiré..."

"Hace ocho años que vivo en Cromañón. Ocho años de tristeza e incertidumbre. Han tratado de criminalizar a mi persona desde el poder y los medios. Me han juzgado, salvo en el juicio, con el diario de Lunes. Siempre estoy buscando situaciones o sensaciones que me hagan sentir bien y siempre vuelven a mi mente y a mi alma los recuerdos de aquella noche.

Todo se disfruta o se llora a medias porque me han apuntado con el dedo inquisidor y nunca se me trató como sobreviviente o víctima de lo que pasó. No pude hacer mi duelo porque tuve que tener la guardia en alto durante todos estos años. El dolor extra es el de haber confiado sin firmar un contrato y verme estafado y luego usado como un 'perejil'.

Esa noche fuimos a actuar sin conocimiento alguno sobre las transformaciones que hicieron de este lugar una trampa mortal para quienes más amamos: nuestras familias y nuestros seguidores; e incluso nosotros mismos.

Sigo teniendo Esperanza... Esperanza en que la Justicia en este nueva instancia revea el caso y desde la verdad - realidad histórica, espero recuperar mis ansias de vivir y ser feliz.

Cromañón no sólo me arrancó la juventud, también me enajenó al punto de pensar que la vida no vale la pena. Por eso es que busco siempre estar fuerte ante todo. Por eso es que trato de creer en la Justicia de mi país. País al que amo por sobre todas las cosas."

Patricio "Pato" Santos Fontanet

Necesitamos más acción

No es la tele, no es la computadora, no es la play-station lo que va a matar a mi generación. Es la paja. Flojera, fiaca, ganas de no hacer nada; llámenla como quieran, hasta que no podamos deshacernos de ella no avanzaremos realmente. Y no hay peor enemigo para deshacerse que el que se hace pasar por amigo. Es verdad que vagancia o pocas ganas de hacer las cosas hubo siempre, pero en esta época en particular, sinceramente asusta. Y no lo digo yo por ser la persona más responsable, (casi) todo lo contrario.
Pero lo peor de todo es que esto puede tener incumbencia en áreas no deseadas o directamente no pensadas. La educación, sumada a las naturales pocas ganas de estudiar y a las infinitas falencias del sistema educativo, se
nos ve afectada gravemente (muy fácil de comprobar en nuestra notas). El trabajo, por ineficacia. Incluso las salidas. Yo no puedo creer que haya gente que no se junte con otra sólo por paja. Ese punto me resulta directamente estúpido. Para colmo, estamos dentro de una enorme industria del entretenimiento que nos ofrece la distracción por todos lados (con la compu e Internet a la cabeza).
Mi viejo sostiene una teoría -muy convencido- de que gran parte de la culpa la tiene Facebook, porque en el intento de concretar un encuentro, la red social nos permite acercarnos mucho, pero
claramente no se equipara con encontrarse alguien cara a cara. Es verdad por otro lado que se pueden arreglar fiestas y reuniones por FB, pero la imposibilidad de comprobar si el otro lo vio o no permite mentir del otro lado con grandeza.
También quisiera completar esa teoría diciendo que no nos movemos, entre otras cosas, por falta de ideología. La ausencia de "algo" concreto por lo que moverse hace que falten motivos a la hora de querer hacer algo. Si bien no siempre hace falta moverse
exclusivamente por algo -y de hecho lo espontáneo suele salir bien-,siempre es bueno tener una causa para acaparar más gente.
En fin, todo lo que puedo decir es que tratemos de movernos lo más posible. Encontrar algo que nos anime, que nos saque de la resaca mental, que nos movilice por sentimiento. Siempre pienso que si usara los minutos que ocupo en facebook para la guitarra, probablemente me iría mejor. Al fin y al cabo, es una cuestión de ir de a poco, con pequeñas acciones. Vale la pena intentar.

No seas fanática


Vivimos en un mundo que está tan al revés, que hasta amar algo en demasía provoca daños. O mejor dicho, todo tiene un costado bueno y uno malo, lo que parece increíble es que hasta aquello que únicamente parece bueno, también puede ser perjudicial. Evidentemente, ningún extremo es bueno.
Todos acá tenemos una pasión (y sino buscate una). Algo de lo que estamos pendientes, sin la cual no podemos vivir: un equipo de fútbol, un instrumento, un libro, lo que sea. Ahora, lo feíto es cuando se defiende eso tan a rajatabla que no se tolera una opinión contraria. Pero no al punto de ser cabeza dura, sino al punto de ser violento. Pareciera que aceptar una opinión contraria es venderse al enemigo, sin la posibilidad de redención ó perdón.

Yo no considero un verdadero fanático a aquel que le gusta absolutamente todo de algo/alguien más allá de que esté bien o mal. Al contrario, creo que aquel que puede darse cuenta o tener cierto criterio para decir "esto no me gusta, pero aun así lo banco" tiene más valor como fan. No considero ni llamaría "traidor" a esa persona que tiene los huevos como para decir que tal cosa de su ídolo no le cayó bien. 

Yo no estoy (ni estaba) de acuerdo con que Charly se drogara, ni cuando se tiró del 9°B, ni cuando visitó a Menem; y aún así lo sigo yendo a ver. Pero, justamente, un ídolo no es aquel que hace todo lo que uno quiere, le gusta y no puede. Un ídolo es un ser humano como cualquier otra persona, y no tiene por qué siempre hacer lo que uno quiera.

Volviendo al tema, la cuestión es bajar un poco los humos. Evidentemente, la pasión lleva a la irracionalización, y es una cagada. El ejemplo que se me viene a la cabeza es el descenso de River a la B. Flaco, entiendo que te debe agarrar una bronca que no te entra, pero ¿era necesario romper la cancha? ¿No era mejor -digo- derramar lágrimas de vergüenza y orgullo, llorar con tus compañeros para bancarse mutuamente, a romper el estadio? ¿Con qué ayudás en eso? Es verdad, llorar no ayuda, pero no destruye.
O el último acontecimiento el equipo de Fito viene mal, no logra avanzar cuando tiene todas las herramientas en sus manos para poder construir un ascenso, pero el hincha ya banco tantos tiempo esta categoria la cual no logramos salir, y es cuestión de por eso no tener que dejar de asistir a los partidos ni de bancar el proyecto de un grupo de gente lleno de entusiasmos, cosa que hace mucho tiempo que no se ve en ningún lado, lo digo con total sinceridad, ya que me siento parte de este proyecto y lo apoyo. 
 Mi mamá suele decirme que no tiene ídolos porque "los ídolos tienen pies de barro", lo que me parece una frase de mierda. Para mi está bueno tener un modelo a seguir, más sobre todo si es alguien grosso - pero no ciegamente, claro está. No sé, a mi la idolatría por el Flaco Spinetta no se me cayó nunca.
Todo lo que puedo decir entonces es che, bancala con el fanatismo; nunca sabés cuándo tu ídolo puede hacer algo realmente feo, porque vas a quedar irremediablemente pegado a él. Y también porque odiar a otro sólo por no estar de acuerdo con vos puede afectar hasta donde no se sabe.

Para este año que está en pañales, espero que no ocurran tragedias de fanatismo en ningún ámbito. O disfrutar de un espectáculo va a ser cada vez más difícil.