martes, 24 de abril de 2012

La revolución de los claveles

Portugal, 25 de abril de 1974, a las 00:25 horas suena la canción revolucionaria Grândola, Vila Morena del cantautor José Alfonso. La retransmite Radio Renascença y es la señal acordada por algunos oficiales del ejército (el MFA-Movimiento de las Fuerzas Armadas) para ocupar los puntos estratégicos del país. Poco después, a penas seis horas más tarde, el régimen dictatorial creado por Salazar, el más largo de Europa, se derrumba.



El levantamiento del sector de la izquierda del ejército, de los llamados capitanes de abril, no fue un golpe militar en el sentido estricto de la palabra, sino que fue producto de una situación insostenible y de una dictadura que llevaba en el poder más de 40 años.
Se produjo por el hastío y enfado hacia una política anclada en una guerra colonial sin salida con Angola, Guinea Bissau y Mozambique. Mientras otros países dejaban paso a la descolonización de una manera menos traumática y más adecuada para sus intereses, Portugal seguía insistiendo en un imperio imposible que cada vez costaba más muertos y recursos.
No obstante, el giro a la izquierda y el desapego al régimen también se produjo por una población empobrecida. La desigualdad social era enorme: sólo un centenar de familias ostentaban el poder económico; en la mayoría de casos la emigración parecía la mejor opción.
Asimismo, la explotación latifundista en el campo era un escándalo a los ojos de la mayoría, como también el hecho de que Portugal fuera un paraíso para nazis huidos de la justicia o dictadores como Fulgencio Batista, mientras las cárceles se llenaban de presos políticos. En un país aislado desde hacía ya demasiados años, las palabras democratizar, descolonizar y desarrollar se convirtieron en el lema y en el programa que guió la revolución.
Así, el día del movimiento militar, los ciudadanos, lejos de hacer caso a los numerosos llamamientos para que no saliesen de sus casas por su propia seguridad, simpatizaron rápidamente con lo sucedido y ocuparon las calles en compañía de los sublevados.
La imagen que bautizaría este acontecimiento como la Revoluçào dos Cravos (La Revolución de los claveles) sería la de esas concentraciones y manifestaciones espontáneas de ciudadanos que, en Lisboa y con la ayuda de las floristas, se pertrecharon con la flor de la temporada, los claveles, y las colocaron en los cañones de los fusiles de los militares demócratas.
En resumen, la guerra fue el elemento determinante, la gota que colmó el vaso (de ahí que los primeros actores en el levantamiento sean los militares), pero no el único. El péndulo social ya estaba en la izquierda; la toma de las calles por parte de las capas populares era la garantía de que se abría paso un nuevo horizonte. No era un simple golpe militar, sino una revolución.




El frente de izquierda lucha para separar a las organizaciones obreras de la burguesía

Compañeras y compañeros:


Es de un simbolismo muy profundo que el Frente de izquierda salga a la pelea contra los partidos de los explotadores capitalistas y su estado en el DÍA INTERNACIONAL DE LOS TRABAJADORES.


Estamos a casi un siglo y un cuarto de la fecha en que la Internacional Socialista votó en un congreso unificar en un día único a todo el proletariado mundial como la clase frente al capitalismo. En estos 122 años, nuestra clase ha conocido importantes victorias,pero también derrotas sangrientas, durísimas, y lo que es más grave, las peores de las traiciones. Grandes conquistas de nuestro movimiento obrero mundial fueron entregadas, destruidas y derrotadas, sin ningún miramiento por el esfuerzo colosal que nuestras generaciones anteriores habían puesto en obtenerlas. Los trabajadores de hoy no somos los de hace casi 122 años atrás, estamos curtidos por sacrificios enormes, y hoy, 1| de mayo, 122 años después, en todo el mundo se manifiesta, en un día único, la conciencia de clase de los trabajadores y de su antagonismo IRRECONCILIABLE con la clase capitalista, que sólo puede terminar con el derrocamiento de la clase capitalista o nuevas derrotas de parte de nosotros. Esto es lo que no pudo representar la CGT el 29 de abril. No es un problema de horarios o de fin de semana. Hace muchos años que la CGT no celebra el 1° de mayo en la plaza de mayo, hace décadas que la izquierda ocupa la Plaza el 1° de mayo. Lo que Moyano y compañía han querido romper el 29 de abril es el lazo de unidas internacional de los trabajadores, porque Moyano convocó el 29 de abril a la colaboración de clase con la Unión Industrial. En este momento están marchando en Santiago de Chile miles de trabajadores y lo mismo ocurre en Bolivia, en Francia, en Grecia y en Portugal, contra el intento de los capitalistas de arrebatar conquistas fundamentales. Y en el mundo árabe, la jornada del 1° de mayo, en particular en Egipto y en Túnez, donde la clase obrera se está esforzando por asumir la dirección de los acontecimientos políticos, este 1° de mayo tiene, además, un contenido revolucionario. Ha persistido a través de décadas y décadas, derrotas, sacrifios, triunfos, más derrotas que triunfos, esta conciencia de clase que, con orgullo, debemos gritar al país que en la Argentina está representada por esta tribuna del FRENTE DE IZQUIERDA.

jueves, 19 de abril de 2012

¿La historia la escriben los que ganan?

Cuando Lito Nebbia, padre del rock cantado en castellano, para la gilada el papá de La Balsa, escribió entre otras cosas "Si la historia la escriben los que ganan eso quiere decir que hay otra historia", no se equivocó. Cuánta verdad hay en esa frase que pertenece al tema "Quien quiera oír que oiga".
    Si hacemos memoria (algo que muchos argentinos han perdido) podemos llegar a recordar cosas como éstas: French y Beruti repartiendo cintas celestes y blancas a todos los patriotas que se acercaron el 25 de mayo de 1810 porque el pueblo quería saber de qué se trataba. ¿Esto quiere decir que ya existía la industria del merchandansing?
  Si buscamos las láminas de Billiken y Anteojito podremos ver al pueblo reunido frente al Cabildo con paraguas. ¿Esto quiere decir que además de los vendedores de empanadas ya estaban los buscavidas merodeando la Plaza Mayor?
     Con estas dos preguntas que le he hecho, el lector notará que a pesar de mis cuarenta pirulos sigo en la edad de los por qué. En cuarenta años sigo pensando que Sarmiento como buen alumno que fue nunca faltó a clase y se la pasaba estudiando junto a doña Paula que tejía y tejía al lado del telar y la higuera. ¿Por eso seguimos pensando que Sarmiento era tan buen alumno e hijo ejemplar?
    Cuando Colón descubrió América y gritó Tierra a mí me vendieron lo de las joyas, los espejitos de colores y los reyes católicos. Con los años descubrí que no hay nada que festejar ese día. Al contrario, es el día de la muerte de nuestros hermanos los indios.
     Viniendo más en el tiempo, ¿quién no recuerda cuando el general Perón dijo que en la Pirámide de Mayo había un secreto que se iba a develar en el 2000? ¿Alguien me puede develar esa historia?
     Otros de los momentos históricos que recuerdo es cuando nos recibimos de ilusos el día que creímos en los 6 goles a Perú del Mundial 78. 
      También fue histórico el día que muchos argentinos (me gustaría encontrarlos) vitorearon al choborra de Galtieri y aplaudieron cuando éste dijo: "Si quieren venir, que vengan". Esa noche los que se creían derechos y humanos salieron a festejar la muerte.
     También recuerdo: "mis queridos descamisados", "la casa está en orden", "un médico a la derecha" (¿por qué no a la izquierda?), "síganme, no los voy a defraudar", "no son 30.000 los desaparecidos, son apenas 3000", "dicen que soy aburrido", entre tantas otras pelotudeces.
      Creo que la historia argentina es nefasta. Los próceres que nos vendieron desde las láminas de Billiken y Anteojito no fueron intachables ni ejemplos de dignidad.
      Es hora que alguien diga que ellos también ambicionaban el poder. Ellos hacían la guerra y mataban. Lástima que no se mataban entre ellos, siempre mandaban al frente al pueblo, a los indios y a los más débiles. Lo hizo San Martín, Belgrano, Perón, los militares y Bush. También lo hicieron los que se creen los salvadores de la recuperación de la democracia y los que piensan que si tenés un familiar desaparecido, por algo lo hicieron desaparecer.
     Cuando algunos argentinos putean a las Madres de Plaza de Mayo estoy seguro que lo hacen porque a ellos no les tocó. Si tuviesen algún hijo desaparecido estoy seguro que estarían en la ronda de los jueves. 
    Todos los hombres se equivocan, nadie es perfecto y nadie es y será más que nadie para tener un bronce y estar inmortalizado en un busto por los siglos de los siglos.
    La verdadera historia la podemos dilucidar descubriéndola nosotros de acuerdo con nuestros razonamientos y convicciones éticas. Hay que escuchar todas las campanas y no quedarse con el zanguango de turno que repite el eslogan que le escribió un publicista.
     Podemos escribir muchos libros con frases históricas, nos seguirán vendiendo buzones y algunos comprarán utopías. Nuestra Argentina (como dice la canción de María José Demare) está rota. No por culpa de nosotros, por culpa de los que nos gobiernan desde que "somos libres de verdad" (sic).
     Si en pleno 2005 se está dudando que el hombre llegó a la luna ¿por qué no seguir dudando y desconfiando de esa historia que dice que cuando Adán le mordió la manzana a Eva se convirtió en el primer pecador? 

Walter Bulacio

El 26 de abril de 1991 Walter Bulacio,con tan solo 17 años, murió en el Sanatorio Mitre, una semana después de ser detenido arbitrariamente por la Policía Federal, la noche del 19 de abril, en la puerta del Estadio Obras a la espera del recital de Los redonditos de ricota.Junto a 73 personas más, incluyendo varios menores, Walter fue subido a los golpes a los colectivos preparados para el operativo policial que culminó en los calabozos de la comisaría 35º del barrio porteño de Nuñez. Allí el comisario, Miguel Angel Espósito lo golpeó brutalmente en la cabeza provocándole, días más tarde, la muerte.Hoy, tras 21 años, el comisario sigue impune y no hay ningún detenido en la causa.
¿Qué piensan los jóvenes que hoy tienen 20 años sobre el gatillo fácil y el accionar represivo de las fuerzas de seguridad? ¿Qué piensan de las detenciones arbitrarias por averiguación de antecedentes? ¿Qué saben del maltrato y las torturas en cárceles y comisarías? ¿Qué piensan los que aún no habían nacido cuando Walter moría, acerca de lo que es la seguridad? ¿Qué saben de la historia de Walter Bulacio, el joven de Aldo Bonzi, que murió a los 17 años y se convirtió en bandera?



3.160 es la cantidad de jóvenes muertos por la represión policial desde 1983 a la actualidad, no se trata de casos aislados, de “excesos o errores del personal policial” sino de una práctica sistemática basada en el control social y el disciplinamiento de los pibes pobres.El caso Walter Bulacio dio visibilidad a los muchos otros que se dan cotidianamente en los barrios marginados de todo el país, en democracia y bajo el discurso de los sucesivos gobiernos que, aún hoy, siguen dando legitimidad a la autonomía de las fuerzas de seguridad. De ese modo simulan la desvinculación de responsabilidades de presidentes, gobernadores, intendentes, legisladores, jueces, fiscales, que parecieran no tener incidencia en el accionar policial.

El ensañamiento, la brutalidad con que actúa la policía se da más en aquellos uniformados que no quieren verse reconocidos en el negrito que detuvieron, sino que quieren ser como el comisario que va ‘peinado con alerta’, con sobretodo de pelo de camello y uñas manicureadas, y una casa de 3 o 4 millones de dólares.Lo que menos hay que explicarles a los pibes es que la policía les pega, los verduguea, los quiere reclutar para robar. O que son los que dirigen las venta de merca en el barrio, que son los que administran los prostíbulos, que son los que hacen negocios con la venta de autos robados. Todo eso los pibes lo saben porque lo viven a diario. Lo que hay que lograr es que asuman la necesidad de organizarse para pelear y no decir ‘yo zafé’ como aparecía en las primeras declaraciones de los otros detenidos que estuvieron con Walter en la comisaría 35º. Cuando el juez les preguntaba qué hicieron después que los encerraron, todos contestaron: ‘Me quedé tranqui’. El disciplinamiento funciona y esa es la barrera que hay que atravesar: arrancar a fuerza de movilización, de denuncia, de presencia en la calle, esa idea metida como tatuaje en la piel de que tenés que quedarte tranqui, porque la vida es así y nada podés hacer.



 ¿Qué nos enseñó el caso Bulacio como sociedad?A la burguesía le enseñó que tiene que ser más sutil en su forma de reprimir, de hecho se generaron una serie de reformas legislativas y normativas en general a partir del caso Bulacio. Hasta se blanqueó la facultad policial de detener personas en averiguación de antecedentes con la reforma Lázara, en el ámbito nacional, directamente impulsada por la detención y muerte de Walter, con el mismo mecanismo solapado de legitimación como sucedió con el cambio de los edictos policiales por el Código Contravencional. Hasta ese momento, con la ley Lázara teníamos la posibilidad de impugnar la ley de origen de la averiguación de antecedentes que estaba reglada en un decreto de la dictadura. A partir de 1995 tenemos una ley del Congreso Nacional: lo único que se modificó es que ahora se castiga como si fuesen delito conductas que no lo son.A los familiares de los pibes asesinados: les enseñó que hay que organizarse.A los pibes pobres les dejó un emblema de lucha que ha calado hondo, que genera una necesidad de organización independiente y consecuente a partir del ejemplo de todos los casos. Si vas a Fiorito los chicos saben quién fue el Chaco González, saben quién fue Matías Bárzola, conocen la historia de Leandro y Walter, o los conocen como los pibes de la masacre, con mucha más claridad que a Walter Bulacio, que es más lejano en el tiempo. En Moreno las banderas son Cristofer Torres, o el pibe Bolaños, Miguelito Da Silva, el Checho Casal. Casos y familias que hoy están reconocidas, después de muchos años de pelea, por sus vecinos, los compañeros de colegio de sus hijos, sus familiares, como los referentes en la lucha antirrepresiva en esos barrios. En Morón el símbolo es Sergio Durán, en Ciudad Evita el Pule Otero, en Rafael Castillo, el Peca Rivero, en Talar de Pacheco, Romina Lemos y sigue la lista…Este caso nos dejo el aprendizaje en el cuerpo que implica organizarse con otros para construir otra justicia, la que nace de abajo y se toma como propia. Aprender a sumar la voz al conjunto para no callar, a poner la memoria en acción para no ser indiferente a la impunidad, a no olvidar, a no delegar, a continuar la lucha de los que ya no están, recordándolos con alegría.

domingo, 1 de abril de 2012

Nuevas formas de amar!

Es posible generar intimidad a través de la pantalla de la computadora? Aunque para algunos parezca increíble, cada vez son más las personas que respondan afirmativamente a esta pregunta.
La amistad e incluso el amor a la distancia existen, y no sólo desde que se popularizó internet, sino desde mucho antes, con los famosos ''amigos por correspondencia'', esos que se escribían a puño y letra y se movilizaban hasta el correo para poder hacer llegar sus cartas hasta la otra punta del mapa.
Y si un papel y una pluma fueron capaces de sostener las emociones más fuertes cuánto más intenso es lo que ocurre actualmente cuando, además, tenemos a nuestro alcance cámaras web,chats, emails, mensajes de texto y tantas otras herramientas que transportan nuestras palabras, nuestra voz, nuestro rostro... nuestro amor en fin.
Las comparaciones son odiosas: ya sabemos que hay muchas formas de comenzar una relación y todas ellas tienen sus particularidades, pero lo que no podemos dejar de advertir es que, por más fría que resulte la tecnología, también ella es capaz de fomentar vínculos cercanos. Quienes deciden compartir su vida frente a la pantalla logran que esa continuidad se transforme en confianza y cercanía. Es que el amor tiene el poder de derretir el hielo más inmenso y endulzar la rigidez de la tecnología.

Seamos más amables

Llevarnos bien con los demás, entendernos, que nos comprenden, que no haya cortocircuitos, ni que nadie se ofenda, no es tarea fácil. Hay personas con las que naturalmente congeniamos y hay otras con las que, por más que lo intentamos, siempre sentimos que hablamos idiomas diferentes. Sin dudas, les pasó de charlar con alguien y que el otro  respondiera con algo distinto o que entendiera otra cosa. Y si... así son las relaciones interpersonales, porque cada uno de nosotros crecimos teniendo el mismo idioma pero no las mismas costumbres y valores, ni los códigos de comunicación. Por eso es, a veces, tan difícil entenderse. Además, en un diálogo entran siempre en juego nuestras emociones, miedos, inseguridades, la autoestima y demás cuestiones. De esta manera, depende del interlocutor que tengamos enfrente cómo sera nuestra forma de relacionarnos.
En conclusión, llevarnos bien con el mundo implica un desarrollo interno, dedicación.
En tantos años de trabajar en el ámbito de la comunicación sigue representando para mí un desafió constante ganar empatia con el otro. Cada vez que emprendo una conversación pienso qué y cómo no lo voy a decir. Y sin embargo hay veces que por más empeño que pongo, y el otro está mal predispuesto y no se llega a un buen entendimiento. Pero, insisto en no estar a la defensiva y lograr conectarnos porque si bien las discusiones son saludables, es importante no ir al conflicto. Se puede discutir y llegar a un buen puerto,sin agredir ni herir. Como dice el refrán ''Para necesitar se necesitan dos'' . En ocasiones es mejor bajar la guardia para poder escuchar al otro y desde ese lugar encontrar la solución.
La empatía es ponerse en los zapatos del otro, interpretar sus necesidades, es ser flexible para poder crear un clima amable. Para ponerla en práctica, el deseo de querer ganar la contienda y el ego deben quedar afuera y se debe dejar lugar para la humildad y la buena predisposición. Así, es más factible llegar a un acuerdo y al entendimiento.
Vivimos en un mundo cada vez más violento, incluso a la hora de hablar con el vecino, un amigo, un familiar. Depende de nosotros empezar a practicar la empatía, ser más amables. Se trata de cambiar los códigos, las formas en que nos comunicamos para vivir mejor en sociedad.