martes, 28 de agosto de 2012

Herencia Kirchnerista

Mi abuelo me decía que si uno tiene o hace algo bueno no hace falta andar publicándolo, pero nunca me alertó sobre qué hacer con la miseria ajena que se presume valiosa y digna de juzgar a los demás solo porque aprendió a repetir un sermón que no le pertenece. Y se nota.

El movimiento joven del kirchnerismo por ejemplo, a partir de su nunca mejor descrito aparato bloguero, batalla desde la red sus conceptos creyendo predicar un discurso agudo y de alto nivel intelectual, pero todos sabemos que su brillante ideología nace del generoso copy and paste que utilizan para hurtar las profundas reflexiones del "Che" Guevara, San Martín, Trotsky, el Pato Donald o Maru Botana, que más tarde publicarán descaradamente en sus blogs simulando que piensan.

Estos muchachos, lucen sus barbas canosas en los pasillos de las universidades, pero no estudian, solo fingen que estudian. Adoptan la lucha de Madres y Abuelas de Plaza de Mayo pero se olvidaron de Jorge Julio López. Creen conocer el norte solo porque en los '80 lucían un pullóver de llamas heredado de algún hermano mayor. Crecieron escuchando la música comprometida de Silvio Rodriguez y Pablo Milanés, pero cuando visitaron Cuba se bañaron en las exclusivas y cálidas playas de Varadero que no permiten el acceso de cubanos.

Gritan desaforados su falsa defensa a la libertad de expresión, pero leen Página/12, medio que prohíbe los comentarios y escracha a opositores. Dicen conocer el barro porque una vez compraron una artesanía en San Telmo.


Son violentos intelectualmente y necios por naturaleza. No toleran la verdad y reniegan de la opinión que los contradice. Una vez pisaron el conurbano: fue la noche que se durmieron arriba del 60 ramal Escobar, vencidos por un sueño de farra, y acabaron en la terminal de ómnibus. Crean falsos mitos, no por ideología, sino para disculparse con sus antepasados proletarios. Se fotografían con funcionariosoportunistas a cambio de miserables dádivas, ejercen la militancia desde un smartphone festejan moralmente el 1º de Mayo.

Y como si fuera poco, desde sus mediocres blogs intentan destilar utópicos pensamientos mientras ocultan el verdadero sentido del pasquín digital: lucir una imagen sepia de Perón y Evita en el header, para sentir los privilegios de pertenecer o lograr un chivo dentro de la programación del canal público.

A éstos, en mi barrio se los conoce por canallas y miserables, aunque algunos insistan en llamarlosperonistas o kirchneristas. Que no te sorprendan.



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